Corona de San Venceslao

Corona de San Venceslao.
La Corona, el Cetro y el Orbe.
Representación heráldica de la Corona de San Venceslao en el escudo del Reino de Bohemia (siglo XIX).

La Corona de San Venceslao (Checo: Svatováclavská koruna) es la pieza más destacada de las joyas de la desaparecida Corona de Bohemia (también conocidas como Tesoro Checo) y fue realizada en 1347. El undécimo rey de Bohemia, Carlos IV que fue miembro de la Casa de Luxemburgo y Sacro Emperador Romano, ordenó la elaboración de esta corona para la ceremonia de su coronación y se la dedicó al santo-patrón checo, San Venceslao. Este monarca legó esta joya como una corona de Estado para que fuesen coronados con ella sus sucesores en el trono de Bohemia.

Carlos IV ordenó que la Corona Real de Bohemia permaneciera de forma permanente en la Catedral de San Vito, en Praga. La última ceremonia de coronación de un monarca de Bohemia fue la de Fernando V (Fernando I como emperador de Austria) que tuvo lugar en 1836.[2]

Diseño

El diseño de la Corona de San Venceslao es semejante a la anterior, que utilizaron los monarcas de la Dinastía de los Přemyslidas. Consiste en un círculo decorado en su parte superior con cuatro florones de gran tamaño con forma de lirios (un elemento de la heráldica de los reyes de Francia). La corona está cerrada con cuatro diademas decoradas con gemas y rematadas con una cruz de oro adornada con un camafeo de zafiro y otras piedras preciosas. Conforme a la tradición, el interior de la cruz contiene una supuesta espina de la corona de Cristo.

Esta corona está realizada con oro de extrema pureza, de veintidós a veintitrés quilates (del 88 al 92 %), y decorada con piedras preciosas y perlas. Cuenta con un total de diecinueve zafiros, 44 espinelas, un rubí, treinta esmeraldas y veinte perlas.[1]​ Algunas de estas gemas son las de mayor tamaño en el mundo.