Catalina II de Rusia

Catalina II de Rusia
Emperatriz y autócrata de Toda Rusia,
Princesa de Anhalt-Zerbst,
Duquesa de Curlandia y Semigalia y
Duquesa de Holstein-Gottorp
Fedor Rokotov - Портрет Екатерины II - Google Art Project.jpg
Catalina II La Grande, emperatriz de Rusia.
Obra de Fiódor Rókotov. (1763)
Lesser CoA of the empire of Russia.svg
Emperatriz y autócrata de Toda Rusia
9 de julio de 1762 - 17 de noviembre de 1796
PredecesorPedro III de Rusia
SucesorPablo I de Rusia
Emperatriz consorte de Rusia
5 de enero de 17629 de julio de 1762
PredecesorCatalina I de Rusia
SucesorSofía Dorotea de Württemberg (María Fiódorovna)
Información personal
Nombre secular
  • Sofía Federica Augusta de Anhalt-Zebst (en alemán: Sophie Friederike Auguste von Anhalt-Zerbst)
  • Después del matrimonio: Catalina Alekséievna Románova (en ruso: Екатерина Алексеевна Рома́нова)
Coronación9 de julio de 1762 en la catedral de la Dormición de Moscú
Nacimiento2 de mayo de 1729
Szczecin, Bandera de Reino de Prusia Reino de Prusia
Fallecimiento17 de noviembre de 1796 (67 años)
Palacio de Invierno
San Petersburgo, Bandera de Rusia Imperio ruso
EntierroCatedral de San Pedro y San Pablo (San Petersburgo), RusiaFlag of Russia.svg Rusia
ReligiónLuterana (nacimiento)
Cristiana ortodoxa (conversión)
ResidenciaPalacio de Invierno
Familia
DinastíaRománov
PadreCristián Augusto de Anhalt-Zerbst
MadreJuana Isabel de Holstein-Gottorp
ConsortePedro III de Rusia
HerederoPablo I de Rusia
DescendenciaPablo I (1754-1801)
Anna Petrovna (1757-1759)
Alekséi Bóbrinski (1762-1813)
Carrera militar
ApodoLa Grande

FirmaFirma de Catalina II de Rusia
Lesser Coat of Arms of Russian Empire.svg
Escudo de Catalina II de Rusia

Catalina II de Rusia (en ruso: Екатерина Алексеевна, Yekaterina Alekséyevna), llamada Catalina la Grande (en ruso: Екатерина Великая, Yekaterina Velíkaya; Szczecin (Stettin), Pomerania,[2]​ y lo engrandeció, abriéndola en el mar Negro. Pedro importó tecnología, instituciones de gobierno y organización militar y Catalina trajo de Europa la filosofía jurídica, política y moral, además de medicina, arte, cultura y educación.

La vida de Catalina se divide en dos partes, aproximadamente de la misma duración. Entre 1729 y 1762, pasó de ser una princesa alemana a una gran duquesa rusa; de 1762 hasta que falleciera en 1796, fue la emperatriz de Rusia. La principal fuente de información sobre su vida son sus Memorias,[3]​ escritas en francés y en inglés.

Primeros años

El padre de Catalina, Cristián Augusto, príncipe de Anhalt-Zerbst, era un general prusiano que ejercía de Gobernador de la ciudad de Stettin en nombre del rey de Prusia. Aunque nació como Sofía Federica Augusta (Sophie Friederike Auguste von Anhalt-Zerbst, apodada "Figchen"), una princesa alemana de rango menor, Catalina tenía una remota ascendencia sueca relacionada con Carlos IX. De acuerdo con la costumbre imperante por entonces entre la nobleza alemana, su educación fue impartida principalmente por tutores franceses.

La elección de Sofía como la futura esposa del zar (Pedro de Holstein-Gottorp) se debió a la gestión diplomática entre el conde Lestocq y Federico II de Prusia. Ambos querían fortalecer la amistad entre Prusia y Rusia para debilitar la influencia de Austria y arruinar al canciller Alekséi Bestúzhev-Ryumin, consejero de la zarina Isabel, y que era un conocido partidario de la alianza ruso-austríaca. Además a la emperatriz le gustaba esa familia, ya que ella había estado prometida al tío materno de Sofía, Carlos Augusto de Holstein-Gottorp, que había muerto de viruela en 1727 antes de que se casaran.

La intriga diplomática fracasó, en gran medida debido a la intervención de la madre de Sofía, Juana Isabel de Holstein-Gottorp, una inteligente y ambiciosa mujer. La imagen histórica de la madre de Catalina ha quedado como la de una mujer emocionalmente fría, así como una trepadora social que amó las intrigas y los chismes de la corte. Juana estaba tan cegada por la ambición de convertir a su hija en emperatriz de Rusia, que logró enfurecer a la zarina Isabel, la cual la obligó a salir del país, acusándola de espiar para el rey de Prusia. No obstante, a Isabel siempre le gustó la hija, y finalmente el matrimonio se celebró en 1745.

La princesa Sofía no escatimó esfuerzos para congraciarse no solo con la emperatriz Isabel y con su marido, sino también con el pueblo ruso. Se dedicaba con tal celo al aprendizaje de la lengua rusa que se levantaba por la noche y caminaba descalza para repasar las lecciones. Esto dio lugar a un grave ataque de neumonía, en marzo de 1744. Cuando escribió sus memorias reprodujo cómo había formado su mente al llegar a Rusia para hacer todo lo que fuese necesario a fin de estar calificada para llevar la corona.

Su padre, un devoto luterano, se opuso firmemente a la conversión de su hija a la Iglesia ortodoxa rusa. Pero a pesar de sus instrucciones, el 28 de junio de 1744 fue bautizada con el nombre de Catalina (Yekaterina o Ekaterina) Alekséyevna. Al día siguiente tuvieron lugar los esponsales, y Catalina se casó con el gran duque Pedro el 21 de agosto de 1745 en San Petersburgo. Los recién casados se instalaron en el palacio de Oranienbaum, que fue la residencia de la "joven corte" durante 54 años.