Campaña de Bombardeos en el Levante

Campaña de Bombardeos en el Levante
Parte de Guerra Aérea - Guerra Civil Española
Fecha1 de enero - 25 de julio de 1938
LugarRegiones del Levante: Murcia, Comunidad valenciana, Cataluña y Mediterráneo español
ConsecuenciasVéase Consecuencias
Beligerantes
Bandera de España República EspañolaBandera de España España franquista
Bandera de Alemania Alemania nazi
Bandera de Italia Reino de Italia
Bajas
Véase ConsecuenciasMenores

La Campaña de Bombardeos en el Levante corresponde a la ofensiva aérea de la Guerra Civil Española realizada sobre las poblaciones y centros industriales republicanos del Levante español por los aviones de la Aviación franquista, la Legión Cóndor alemana y la Aviación legionaria italiana.

Desde el año nuevo de 1938 hasta el inicio de la Batalla del Ebro (25 de julio), buena parte de las localidades de la cuenca mediterránea que van desde la provincias de Murcia a la de Gerona estuvieron expuestas a ataques sistemáticos. Citadas por los historiadores Josep María Solé i Sabaté y Joan Villarroya, entre las más afectadas por los bombardeos destacan las localidades de Cartagena, Alicante, Valencia, Reus, Tarragona, Lérida, Barcelona, Granollers o Figueras.[2]

Antecedentes

Cuando la Campaña en el Norte terminó a finales de octubre de 1937 con la conquista por los sublevados de la franja cantábrica republicana, los bombardeos sobre el resto de la zona republicana se intensificaron y la primera víctima fue la ciudad de Lérida. En el bombardeo de la ciudad del 2 de noviembre de 1937, uno de los más violentos de toda la guerra, participaron 9 bombarderos italianos Savoia-Marchetti S.M.79 que en pocos segundos convirtieron la ciudad "en un infierno y sus calles en un campo sembrado de cadáveres".[4]

Si el bombardeo de Guernica los nacionales lo atribuyeron a los republicanos, este bombardeo de Lleida optaron por ignorarlo y hacer desaparecer las víctimas del registro

En ese mes de noviembre fueron bombardeadas varias localidades de Aragón. El día 4 Barbastro (donde los aparatos de la Aviación Legionaria tuvieron que enfrentarse a los cazas soviéticos republicanos); el 18 Bujaraloz (con 26 muertos y unos 30 heridos, en su mayoría soldados); el 20 Monzón (hubo diez heridos, algunos de los cuales fallecieron poco después, entre ellos una mujer); el 23 Caspe y Alcañiz.[6]