Cacicazgos mayas en Yucatán

División de las jurisdicciones o cacicazgos mayas en el siglo XVI según Ralph L. Roys.[1]

Llámase cacicazgos mayas en Yucatán a aquellas demarcaciones geográficas que constituían las provincias o señoríos mayas que existieron en la península de Yucatán hasta entrado el siglo XVI, en que se consumó la conquista de la región por el Imperio español.

¿Por qué cacicazgos?

Cacique (del idioma taíno, parcialidad de la etnia arawak) es la persona que gobierna o jefatura una comunidad amerindia en América. Ejercen su mando sobre personas y un territorio denominado “cacicazgo”. Significa: ‘El señor responsable o autoridad de los hombres’. Los caciques son equivalente del curaca o el lonco.

La utilización de la palabra cacique fue activamente promovida por la monarquía española. Una real cédula del 26 de febrero de 1538 insistía en que cualquier autoridad indígena fuera solo llamada “cacique”, igualando por esta fórmula desde los más humildes capitanejos de bandas poco numerosas hasta los reyes y señores de los extintos imperios prehispánicos. Se ponía en este documento especial cuidado en prohibir el tratamiento de “señor”, que en castellano podía implicar una autoridad efectiva y un trato reverencial, insistiendo al respecto que:

...así convenía a nuestro servicio y preeminencia Real y mandamos a los virreyes y Audiencias que no lo consientan ni permitan y solamente pueden llamarse caciques y principales.
Real Cédula de 1538[3]

Algunos investigadores modernos como Charles C. Mann han objetado el uso del término cacique en lugar de rey o señor para referirse a los monarcas indígenas americanos, a pesar de que estos términos reverenciales sí se utilizan para denominar a los caudillos de los llamados pueblos bárbaros de la historia europea (por ejemplo reyes de los hunos, de los francos y otros).[4]

La historia de la conquista de Yucatán escrita por el vencedor —como es lo usual— nos remite a este término para denominar a los señoríos o provincias (denominados kuchkabal en lengua maya) que integraban la geografía maya peninsular cuando se inició la conquista y aún durante un tiempo después de que tal conquista fuera consumada.[5]