Cabaret (musical)

Cabaret
AutorJoe Masteroff
GéneroMusical
Basado enobra de teatro I Am a Camera de John Van Druten y novela corta Goodbye to Berlin de Christopher Isherwood
Música
CompositorJohn Kander
LetraFred Ebb
Puesta en escena
Lugar de estrenoBroadhurst Theatre de Broadway
Fecha de estreno20 de noviembre de 1966
LibretistaJoe Masteroff
Producción
Producciones1966 Boston (tryout)
1966 Broadway
1967 Gira en EE.UU.
1968 Londres
1969 Gira en EE.UU.
1972 Película
1980 México
1986 Londres
1987 Gira en EE.UU.
1987 Broadway
1988 Argentina
1989 Gira en EE.UU.
1992 España
1993 Londres
1998 Broadway
1999 Gira en Norteamérica
2003 España
2004 México
2006 Londres
2007 Argentina
2008 Gira en Reino Unido
2012 Gira en Reino Unido
2012 Londres
2013 Gira en Reino Unido
2014 Broadway
2015 España
2016 Gira en Norteamérica
2017 Gira en Reino Unido
2017 Gira en Norteamérica
2019 Argentina
2019 Gira en Reino Unido

Cabaret es un musical con libreto de Joe Masteroff, música de John Kander y letras de Fred Ebb, basado en la obra de teatro I Am a Camera de John Van Druten, que a su vez es una adaptación de la novela corta Goodbye to Berlin de Christopher Isherwood.

Ambientado en el Berlín de 1931, cuando el nazismo comenzaba a tomar fuerza, el argumento del musical gira en torno al decadente Kit Kat Klub y a la relación de su estrella principal, la cantante inglesa Sally Bowles, con el escritor estadounidense Cliff Bradshaw, quien llega a la ciudad en busca de inspiración para su novela. Otra de las tramas de la obra se centra en el romance otoñal entre Fräulein Schneider, una mujer alemana que regenta la pensión donde se alojan Cliff y Sally, y Herr Schultz, un viudo judío propietario de una frutería, todos ellos observados por los ojos del maestro de ceremonias del Kit Kat Klub. El cabaret sirve como metáfora de los terribles cambios políticos que tuvieron lugar en los últimos días de la República de Weimar.

El espectáculo debutó con gran éxito en 1966, en el Broadhurst Theatre de Broadway, y desde entonces ha sido representado en numerosas ocasiones por todo el mundo. En 1972 fue adaptado a la gran pantalla bajo la dirección de Bob Fosse.

Desarrollo

Sandy Wilson, quien ya había conocido el éxito en los años 50 como autora del musical The Boy Friend, fue la primera en intentar llevar I Am a Camera a los escenarios de Broadway bajo el título Goodbye to Berlin. Sin embargo, cuando el libreto y la mayoría de la partitura estaban terminados, Wilson se encontró con que el productor David Black no había renovado los derechos sobre las obras de John Van Druten y Christopher Isherwood, y que estos habían sido adquiridos por Harold Prince. Prince encargó a Joe Masteroff la escritura de un nuevo libreto y los dos coincidieron en que la música de Wilson no captaba la esencia del Berlín de finales de los años 20. Así fue como John Kander y Fred Ebb entraron a formar parte del proyecto.

La versión inicial de Masteroff planteaba el espectáculo como una obra dramática, precedida de un prólogo de canciones que describían la atmósfera de Berlín desde varios puntos de vista. Pero cuando Kander y Ebb empezaron a distribuir las canciones entre las diferentes escenas, se dieron cuenta de que la historia podía ser contada siguiendo la estructura de un musical clásico. Parte de estas canciones preliminares fueron sustituidas por otras más relevantes para el argumento y algunos de los personajes originales de Isherwood fueron modificados. Así, el protagonista masculino pasó a ser un escritor estadounidense profesor de inglés, la dueña de la pensión antisemita se convirtió en una mujer tolerante con un pretendiente judío, los dos estudiantes de idiomas fueron suprimidos, y dos personajes nuevos de carácter negativo — la prostituta Fräulein Kost y el nazi Ernst Ludwig — se incorporaron a la trama. El libreto ya no contaba una única historia sino dos: por un lado, la centrada en lo que ocurría en el escenario del sórdido Kit Kat Klub, y por otro, la de la sociedad berlinesa de principios de los años 30.

Tras asistir a uno de los últimos ensayos antes de que la compañía partiese hacia Boston para preestrenar el musical allí, el director y coreógrafo de Broadway Jerome Robbins sugirió que se eliminasen las secuencias que tenía lugar fuera del cabaret, pero Prince ignoró su consejo y decidió mantenerlas. Ya en Boston, Jill Haworth, la actriz que originó el personaje de Sally Bowles, tuvo problemas con su caracterización y recibió críticas porque una rubia con un vestido blanco recordaba más a un baile de graduación que a un decadente club nocturno (finalmente se optó por utilizar una peluca morena).

La puesta en escena de Prince fue algo nunca visto hasta entonces. Mientras los espectadores iban llenando el teatro, el telón estaba ya levantado, mostrando un espacio vacío con tan solo un gran espejo que reflejaba el patio de butacas. Además, el musical no tenía obertura y en su lugar se escuchaba un redoble de tambor seguido del sonido de un platillo. La yuxtaposición de diálogos con canciones y números de cabaret cargados de crítica social también fue un concepto innovador y un tanto desconcertante para el público de la época.