Bombardeos de La Garriga

Los bombardeos de La Garriga tuvieron lugar los días 28 y 29 de enero de 1939, dos meses antes de acabar la Guerra civil Española, sobre la población de La Garriga (provincia de Barcelona), causando 15 muertos,[1]​ en su mayoría civiles, justo dos días antes de que las tropas franquistas entraran en la villa el 1 de febrero.

Antecedentes

El 26 de enero de 1939, el cuerpo de ejército de Navarra, unidades de mercenarios marroquíes y la División Littorio italiana, ocuparon Barcelona. El día 28 de enero, las fuerzas sublevadas entraron en Granollers y detuvieron un poco su avance, extendiéndose sólo por el plano de Llerona, pero no ocupando aún La Garriga hasta unos días después.

La Garriga, estratégicamente situada en la puerta de entrada natural de la comarca de Osona y que cierra al norte la llanura del Vallés, no dispuso en toda la guerra de ninguna concentración relevante de tropas ni de ninguna industria de guerra. En el momento de los bombardeos, la población, exhausta, esperaba desesperadamente el fin del conflicto. Unos días antes, las tropas de Enrique Lister habían pasado, en retirada, por la población, pero en ningún caso esto había supuesto una concentración de tropas ni se había planteado ningún tipo de acción de resistencia al avance franquista.

La población había pasado, durante los años de guerra y a pesar de los numerosos muertos en la retaguardia republicana o en la frente, de una población de 3.048 habitantes de derecho el 30 de abril de 1936, a una población no declarada, pero estimada, entre 8.000 y 10.000 personas a finales de 1938. En buena parte el incremento correspondía a personas de paso que huían de los bombardeos de Barcelona y Granollers, a heridos en convalecencia o niños refugiados de otras regiones de España, sobre todo de Madrid y el País Vasco.