Bogie
English: Bogie

Bogie tipo Bettendorf exhibido en el Illinois Railway Museum
Desplazamientos propios de un bogie

El bogie,[1]bogíe o boje es un conjunto de dos (o a veces tres o más, según modelo) pares de ruedas, montadas sobre sendos ejes próximos, paralelos y solidarios entre sí, que se utilizan en ambos extremos de los vehículos de gran longitud destinados a circular sobre carriles. La carrocería del vehículo se apoya por medio de un eje vertical mediante un pivote en cada uno de los bogies; gracias a los que puede describir curvas muy cerradas.

Se pueden encontrar bogies tractores y bogies portadores o remolcados, estos últimos sin fuerza de tracción. En definitiva, es la estructura rodante sobre la que descansan los vagones, coches de ferrocarril y locomotoras actuales, que no utilizan ejes simples. Un bogie consta de una plataforma y una serie de ejes con las correspondientes ruedas, y está unido al vehículo mediante un pivote vertical que permite que gire hacia ambos lados en las curvas.[2]

Los vagones, los coches y las locomotoras que llevan bogies generalmente disponen de dos unidades, una en cada extremo. Una excepción es la serie 251 de Renfe, que lleva tres bogies.[3]

Los trenes de alta velocidad con coches cortos van provistos de bogies situados en los extremos opuestos de dos coches contiguos, en una disposición denominada bogie compartido.[4]

Descripción

En esta ilustración se representa un vehículo automotor equipado con dos bogies (en rojo y rosa). Los ejes se muestran en color rojo. El uso de bogies permite el tráfico en vías con radios de curvatura relativamente pequeños. En el caso aquí representado, se trata de un vehículo con 18,6 m entre pivotes, y con los dos juegos de ruedas de cada bogie separados 2,5 m entre sí, sobre una curva de 150 m de radio

La función esencial de los bogies es facilitar la inscripción del material móvil en las curvas. De hecho, los bogies del vehículo pueden pivotar independientemente uno del otro, lo que permite que la vía se disponga con menores radios de curvatura y adoptar mayores distancias entre ejes (ya sean motores o portadores).

La carga del vehículo generalmente descansa en el bogie, apoyada sobre una rótula cilíndrica vertical (situada en el bogie) y un pivote (unido al chasis del vagón) asegurado por un perno. En los vehículos actuales, el bogie puede deslizarse libremente por debajo del cuerpo del vagón, lo que facilita las operaciones de montaje y desmontaje del bogie; en este caso, se habla de un "pivote ficticio" como en los trenes de la SNCF tipo "Corail".

En las locomotoras de vapor, por ejemplo, se introducían bogies (generalmente delanteros, pero también traseros) para distribuir mejor el peso de la locomotora sin multiplicar el número de ejes motores, y por lo tanto, evitando el problema de tener que adoptar una batalla rígida demasiado grande.

Se trata de elementos mecánicos en cuyo diseño se prima la seguridad y la fiabilidad, destinados a soportar cargas y velocidades elevadas. En consecuencia, su construcción es especialmente robusta, y dado su gran tamaño (la distancia entre los dos ejes del carretón suele ser de más de 2 metros) su peso propio puede oscilar entre las 4 y las 6 toneladas.[5]