Biblia

Biblia
Gutenberg Bible.jpg
GéneroReligioso (escrituras sagradas; libros canónicos del judaísmo y del cristianismo).
Edición original en hebreo bíblico, arameo y koiné Ver y modificar los datos en Wikidata
Fecha de publicaciónLibros escritos entre 750 a. C. y 110 d. C. (ver Datación de la Biblia)
Edición traducida al español
Traducido porMúltiples (véase Traducciones de la Biblia al español).
Texto en españolBiblia en Wikisource
Contenido

La Biblia (del latín biblĭa, y este del griego βιβλία biblía, ‘libros’)[3]

Etimología

La palabra Biblia procede, a través del latín biblĭa, de la expresión griega τὰ βιβλία τὰ ἅγια (ta biblía ta hágia; ‘los libros sagrados’), acuñada por primera vez en el deuterocanónico 1 Macabeos 12:9,[5]​ Se cree que este nombre nació como diminutivo del nombre de la ciudad de Biblos (Βύβλος, Býblos), importante mercado de papiros de la antigüedad.[6]

No obstante, dado que Biblos solamente con dificultad podría ser un préstamo del nombre original de dicha ciudad en fenicio, Gubla, existe la posibilidad de que fuera la ciudad la que recibiera su nombre griego a partir del término que designaba a la planta de papiro, y no al revés.[7]

Dicha expresión fue empleada por los hebreos helenizados (aquellos que habitaban en ciudades de habla griega) mucho tiempo antes del nacimiento de Jesús de Nazaret para referirse al Tanaj o Antiguo Testamento. Muchos años después empezó a ser utilizada por los cristianos para referirse al conjunto de libros que forman el Antiguo Testamento así como los Evangelios y las cartas apostólicas (es decir, el Nuevo Testamento). Por entonces ya era común utilizar únicamente el primer sintagma, τὰ βιβλία, a manera de título.

Ya como título, se empezó a utilizar en latín biblia sacra (‘los libros sagrados’), sin artículo dado que este no existía en latín. Sin embargo, al ser Biblia un cultismo en latín, acabó pasando de considerarse un neutro plural a un femenino singular («la sagrada Biblia»), entendiendo ya Biblia como el nombre propio de todo el conjunto. A través del latín se derivó a la gran mayoría de las lenguas modernas.