Bautismo
English: Baptism

El bautismo de Cristo (1568), panel derecho del Tríptico de Módena, obra de El Greco. Galería Estense, Módena.

El bautismo (romanización: bapto o baptizo, significado: «lavar» o «sumergir»)[1]​ es un rito de adopción y admisión al cristianismo casi invariablemente asociado con el uso de agua.

Para distintas Iglesias cristianas tales como la católica, ortodoxa, anglicana y algunas protestantes, entre otras, el bautismo se considera un sacramento.[2]

Formas de administrar el bautismo

Bautismo por inmersión pentecostal
Bautismo por ablución católico

En general existen tres formas de administrar el bautismo:[cita requerida]

  • Bautismo por inmersión: era la forma primitiva generalizada, y pervive en la etimología de la propia palabra bautismo.
  • Bautismo por ablución o derramamiento: consiste en el derramamiento de agua sobre la cabeza; es la forma generalizada en el catolicismo.
  • Bautismo por aspersión: consiste en salpicar con agua. Esta es una forma utilizada solamente por aquellas Iglesias que practican el bautismo por ablución, cuando por alguna razón no es posible hacer un derramamiento de agua.

El bautismo por inmersión se suele aplicar en Iglesias protestantes, como las bautistas y evangélicas, además de en otras denominaciones cristianas, como La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días , los Testigos de Jehová y Iglesia adventista del séptimo día . También se practica en la Iglesia ortodoxa y en menor medida dentro de la Iglesia católica.[cita requerida]

A partir del Concilio de Nicea (325, d.C.), la ceremonia (acto) de la inmersión o ablución es obligatoriamente triple, y el rito (palabras) del bautismo propiamente dicho, se centra en la invocación de la Trinidad sobre la persona que ha de ser bautizada (candidato o bautizando), con variantes según el rito de cada Iglesia:

«Es bautizado el siervo de Dios (nombre...) en el nombre del Padre, Amén, y del Hijo, Amén, y del Espíritu Santo, Amén», como ejemplo del rito bizantino de la Iglesia ortodoxa y otras orientales.[4]

«(Nombre...), Yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.», es el ejemplo básico del cristianismo occidental y la Iglesia ortodoxa.[5]

Algunas Iglesias fundamentalistas acuden exclusivamente a los datos del Nuevo Testamento, y aplican el bautismo únicamente con la fórmula «En el nombre de Jesús». Este es un punto de discusión teológica que tiene que ver con el concepto de Dios Padre, de Cristo y del Espíritu Santo, que se tenga en cada denominación.