Batalla de Levounion

Batalla de Levounion
la restauración Comneno
Alexios Komnenos (1106-1142).jpg
El emperador bizantino Alejo I Comneno
Fecha29 de abril de 1091
LugarLevounion
(cerca de Enez, actual Turquía)
ResultadoDecisiva victoria bizantina
Beligerantes
Komnenos-Isaac-Arms.svg Imperio bizantino
CumaniaCoA.png Cumanos
Valacos
Búlgaros
Mercenarios flamencos
Pecenek.svg Pechenegos
Comandantes
Alejo I Comneno

Constantino Dalaseno
Desconocido
Fuerzas en combate
20 000 bizantinos
40 000 cumanos
5000 valacos
500 mercenarios flamencos
80 000 pechenegos
Bajas
10 000-12 000 muertos aprox.Desconocidas, pero se considera de extrema gravedad

La batalla de Levounion (en griego: Μάχη του Λεβουνίου) fue la primera victoria decisiva bizantina desde la restauración de los Comneno. El 29 de abril de 1091, una fuerza invasora de pechenegos fue derrotada por las fuerzas combinadas de Alejo I Comneno y sus aliados cumanos.

Antecedentes

El 26 de agosto 1071, el ejército bizantino, al mando de Romano IV Diógenes, fue vencido por los turcos selyúcidas en Manzikert, en el este de Asia Menor. La derrota hizo que el emperador fuera depuesto y sustituido por el ineficaz Miguel VII Ducas, quien se negó a cumplir el tratado que había sido firmado por Romano. En respuesta, los turcos comenzaron a penetrar en Anatolia en 1073, sin encontrar oposición. El caos reinaba en la región y los recursos del imperio fueron dilapidados en una serie de desastrosas guerras civiles. Miles de turcomanos cruzaron la frontera sin vigilancia y se instalaron en Anatolia. En 1080, el imperio había perdido unos 78 000 km² de tierras. En menos de una década, más de la mitad de la mano de obra del imperio se había perdido, junto con gran parte de su suministro de cereales. Así, la batalla de Manzikert resultó el mayor golpe al imperio en sus setecientos años de historia.

En esta situación, Alejo Comneno, un joven y exitoso general que había estado luchando contra los turcos desde los catorce años, ascendió al trono en Domingo de Semana Santa, el 4 de abril 1081. Según John Julius Norwich, la importancia de la subida de Alejo al poder se debió a que «... por primera vez en más de medio siglo, el imperio estaba en buenas manos». Alejo estaba decidido a recuperar el esplendor del Imperio bizantino, costase lo que costase. Alrededor de 1090 o 1091, un emir turco propuso una alianza con los pechenegos para destruir por completo al Imperio bizantino.