Banco central
English: Central bank

El banco central es la institución que en la mayoría de los países ejerce como autoridad monetaria[2]​Estos bancos suelen ser entidades de carácter público y, en la práctica contemporánea de un gran número de países, se afirma que son entidades autónomas e independientes del Gobierno del país (o grupo de países) al que pertenecen.[3]

Funciones

La primera función es preservar el valor de la moneda y mantener la estabilidad de precios, y para ello su principal herramienta es el manejo de las tasas de interés.[4]​ Cuando se utilizaba el patrón oro, el valor de los billetes emitidos por los bancos centrales estaba expresado en términos del contenido de ese metal, o eventualmente de algún otro, que el banco trataba de mantener en ciertos niveles a través del tiempo.

La segunda es mantener la estabilidad del sistema financiero, ya que el banco central es el banco de los bancos, sus clientes no son personas comunes y corrientes o empresas particulares, así como el Estado[4]​ o incluso a otros Estados.

Normalmente, en circunstancias de guerra, los gobiernos de un país solucionan sus necesidades financieras con su propio banco central.[6]

Edificio del Banco de España en Madrid.

El banco central posee dos funciones muy importantes dentro del sistema económico de un país.

Los bancos centrales se constituyen en
  • Custodios y administradores de las reservas de oro y divisas;
  • Proveedores de dinero de curso legal;
  • Ejecutores de políticas cambiarias;
  • Responsables de las políticas monetarias y la estabilidad de precios;
  • Prestadores de los servicios de Tesorería y agentes financieros de la Deuda Pública de los gobiernos nacionales;
  • Asesores del Gobierno, en los informes o estudios que resulten procedentes.
  • Auditores, encargados de realizar y publicar las estadísticas relacionadas con sus funciones;
  • Prestamistas de última instancia (bancos de bancos);
  • Promotores del correcto funcionamiento y de la estabilidad del sistema financiero, así como de los sistemas de pagos;
  • Supervisores de la solvencia y del cumplimiento de la normativa vigente, respecto de las entidades de crédito, u otras entidades o mercados financieros cuya supervisión esté bajo su tutela.

Todas estas características y funciones llevan a que los bancos centrales tengan gran influencia en la política económica de los países y a que sean una pieza clave en el funcionamiento de la economía. Estos controlan el sistema monetario, es decir, el dinero que circula en la economía, procurando evitar que se produzcan efectos adversos como los altos niveles de inflación o de desempleo, así como situaciones negativas en el sistema crediticio ,a través de la regulación de las tasas de interés que los bancos ofrecen o cobran a sus clientes, y a través del encaje bancario que le exigen a los bancos y otras instituciones financieras y del sistema cambiario, controlando el valor de la moneda local frente al de las monedas extranjeras.