Apagón eléctrico
English: Power outage

La caída de árboles crea un cortocircuito en las líneas eléctricas durante una tormenta.

Un apagón eléctrico o corte de luz es la pérdida del suministro de energía eléctrica en un área.

Las razones para la caída del suministro normalmente estarán en el fallo de alguno de los elementos que componen el sistema de suministro eléctrico, por ejemplo, un defecto de la subestación eléctrica, daños en una línea eléctrica (accidentales o intencionados, como en el caso de robos de cable), ataques terroristas, o en otra parte del sistema de transporte o el sistema de distribución, un cortocircuito, una sobrecarga, la deficiencia y/o obsolencia del sistema de transporte o distribución eléctrica, e incluso un error humano en la operación sobre elementos del sistema. También suele ocurrir en eventuales condiciones imprevisibles: rigores climáticos como tormentas (caída de árboles por los cables, daños en transformadores, o apagones por seguridad), olas de calor y/o frío (uso de aire acondicionadores y/o sistemas de calefacción a máxima potencia), terremotos o deslizamientos de terreno, tsunamis, entre otros.

Un apagón también puede estar producido por los excesos de consumo, que se ve agravado si la red eléctrica no se encuentra totalmente desarrollada. Es decir que, aunque se produzca la suficiente cantidad de energía para abastecer dicho consumo, si no existe una red capaz de transportar/ distribuir y hacer llegar al usuario final la energía, se producirá un apagón.

Apagones en países subdesarrollados

Los apagones eléctricos son comunes en algunos países en subdesarrollo, debido a que no cuentan con un eficiente sistema de generación/ transporte/ distribución eléctrica, principalmente por razones de costes y financieros. La mayoría de las plantas generadoras de electricidad funcionan con derivados del petróleo que deben ser comprados en sumas millonarias de divisas a países que exportan y refinan esta materia prima. Amén de ello deben ser transportados por vía marítima, lo que puede sufrir retrasos por tormentas u otras razones. También se atribuye a que por lo general, durante las olas de calor, se utilizan los aires acondicionados a máxima potencia, lo que produce unas sobrecargas en el deficiente sistema de distribución eléctrica en éstos países.

Los países en subdesarrollo no tienen cómo compensar la balanza de pagos, ya que no cuentan con una fuente sólida generadora de ingresos de divisas, lo cual genera una costosa factura eléctrica a los usuarios finales que muchos no pueden sustentar, principalmente la clase baja de la población y los pequeños comerciantes. Esta situación produce constantes apagones eléctricos en diferentes área de la nación para cubrir el déficit de las cobranzas y racionar el servicio, pero esta medida motiva a más sectores de la población se sumen a no pagar un servicio ineficiente (constantes apagones) y de elevado precio.

Los gobiernos de dichas naciones han intentado mediar con el problema promoviendo la eficiencia de las cobranzas del servicio y búsqueda de generación de electricidad con energía renovable, pero la alza constante del precio del petróleo y la falta de una fuerte voluntad política sumergen a estos países en un problema casi interminable.