Anarquía

La palabra anarquía deriva del griego «ἀναρχία» («anarkhia»). Está compuesta del prefijo griego ἀν- (an), que significa «no» o «sin», y de la raíz arkhê (en griego ἀρχή, «origen», «principio», «poder» o «mandato»). La etimología del término designa, de una manera general, aquello desprovisto de principio director y de origen. Esto se traduce por «ausencia de apriorismo», «ausencia de norma», «ausencia de jerarquía», «ausencia de autoridad» o «ausencia de gobierno»,[2]​ A diferencia de la autarquía (gobierno de uno mismo), un concepto de filosofía moral, la anarquía se refiere a una situación del orden político.

En la filosofía política la palabra anarquía es polisémica, usándose como caos político o como forma de gobierno. En materia de doctrina de relaciones internacionales se llama anarquía a la apreciación de que los Estados son autónomos frente al derecho internacional en la medida que no existe un gobierno mundial sobre los gobiernos nacionales.

Caos político

Un caos político puede ser producido tras el colapso de un Estado al no poder aplicar la ley sobre su territorio (ver: Estado fallido), o por medio de un grave conflicto institucional en que nadie alcanza a ejercer la jefatura del Estado o su reconocimiento está en disputa (ver: Vacío de poder). Algunos ejemplos de esta acepción de la palabra son: