Acuífero 23

El acuífero Sistema 23 o acuífero de La Mancha Occidental es la unidad central y una de las piezas clave del sistema hidrológico de la Cuenca Alta del Guadiana. Abarca una superficie de 5.500 km² con una profundidad de 70 m y sobre él se asientan más de 30 municipios de las provincias de Ciudad Real, Albacete y Cuenca. Se trata, por tanto, de uno de los mayores acuíferos de España.

Características

La recarga de este acuífero procede de la infiltración de las aguas de lluvia, de la infiltración producida desde la red de aguas superficiales, cuando los cauces están por encima del nivel freático, y de los flujos laterales de otros acuíferos adyacentes con los que el Acuífero 23 interacciona, especialmente con el acuífero de la Sierra de Altomira ( Acuífero 19) y con el acuífero del Campo de Montiel ( Acuífero 24), bien a través de ríos, bien por transferencia subterránea.

Se asienta sobre un sustrato de roca caliza muy permeable que filtra las aguas hacia el subsuelo. La llanura manchega se ve interrumpida por serratas paleozoicas con dirección Este - Oeste. Estas pequeñas sierras se formaron en la orogenia hercínica, de forma que en la parte superior se quedaron las cuarcitas. La erosión diferencial eliminó los grupos de pizarras antes de que se sedimentaran las calizas de origen lacustre, no marítimo como ocurre en el acuífero 24. Los grupos carbonáticos son más modernos. Las características del terreno e interconexión entre aguas subterráneas y superficiales han propiciado la existencia de grandes extensiones de humedales, entre los que destaca el de las Tablas de Daimiel, y protegidos en su conjunto en la Reserva de la Biosfera de La Mancha Húmeda (desde 1980).

El acuífero 23 regula de manera natural las aportaciones que recibe y descarga a través de sus aliviaderos naturales, como son los Ojos del Guadiana, origen de este río. Otra parte de la descarga se efectúa a lo largo de su curso aguas abajo de su nacimiento, cuando el río forma ya parte de Las Tablas. Sin embargo, a partir de los años setenta se generalizó el regadío en la comarca y se llegó a la sobreexplotación del acuífero. El nivel freático descendió y desaparecieron las descargas naturales en superficie. Esta superficie no se encuentra disponible en estos momentos.