Acorde
English: Chord (music)

  • intervalos musicales, mostrados sobre el pentagrama con la nota do como tono fundamental.
    u = unísono (dos notas iguales)
    m2 = de segunda menor
    m2 = de segunda mayor (o segunda, simplemente)
    m3 = de tercera menor
    m3 = de tercera mayor
    p4 = de cuarta perfecta o justa (o cuarta, simplemente)
    tt = de tritono (de cuarta aumentada o quinta disminuida)
    p5 = de quinta perfecta o justa (o quinta, simplemente)
    m6 = de sexta menor (quinta aumentada)
    m6 = de sexta mayor (o sexta, simplemente)
    m7 = de séptima menor (o séptima, simplemente)
    m7 = de séptima mayor
    p8 = de octava perfecta o justa.
    con la segunda nota en la siguiente octava y manteniendo la tónica se genera el intervalo de novena, que equivale con una octava de diferencia al de segunda mayor, el de undécima, que equivale al de cuarta perfecta, el de decimotercera, que equivale al de sexta mayor, etc.
    progresión armónica de 6 acordes. nótese que, en las notas del pentagrama, al acorde de sol con novena (g9) le falta la quinta y que al acorde de sol con novena y cuarta suspendida (g9sus) le falta la tercera.

    en música y teoría musical, un acorde consiste en un conjunto de tres[3]​ pueden formarse acordes con las notas de un mismo instrumento o con notas de diferentes instrumentos (incluyendo la voz humana) tocados a la vez. formalmente, un acorde posee entre tres y siete notas de las ocho que componen una octava; las notas pueden pertenecer a la misma o a diferentes octavas. la distancia entre dos notas musicales se conoce como intervalo musical; los intervalos musicales, combinados, determinan los diferentes tipos de acordes. cada tipo de acorde puede presentar como tono fundamental cualquiera de las doce notas musicales (do, do, re, mi, mi, fa, fa, sol, la, la, si, si). este tono fundamental (también conocido como «nota fundamental», «fundamental», «nota tónica» o «tónica») determina la tonalidad del acorde y constituye la referencia para sus intervalos.

    las combinaciones de dos notas suelen llamarse díadas, las de tres, tríadas, las de cuatro, tetradas, las de cinco, quintíadas, las de seis, sextíadas, y las de siete, septíadas.

    a una sucesión de acordes se la denomina progresión armónica. en una canción, o un tema instrumental, las progresiones armónicas determinan en líneas generales el camino que debe seguir la música de acompañamiento y, el que, en bastante medida, suele seguir la melodía principal, que por razones de armonía debe y suele adaptarse en cierto grado al fondo musical. además, constituyen normalmente un elemento invariable entre diferentes versiones o variaciones, con los mismos o con diferentes instrumentos, de un mismo tema musical. por ello, es típico «resumir» el acompañamiento de una canción en sus acordes básicos para luego poder interpretarla libremente al piano o la guitarra con dichos acordes como guía, sin perder la esencia de la composición, es decir, sin que esta deje de ser identificable. en sentido inverso, también es típico componer una canción para uno o varios instrumentos partiendo de la creación de una progresión de acordes.

    los acordes más complejos, de 5 o más notas, se utilizan con frecuencia, además de en la música orquestal, en géneros musicales como la canción melódica contemporánea, y, con especial frecuencia, en el jazz.

  • intervalos y sus secuencias
  • modalidades o modos
  • acordes de tríada
  • acordes de séptima
  • tensiones y acordes de cinco o más notas
  • acordes de quinta
  • tipos de acordes posibles y su nomenclatura anglosajona
  • inversiones
  • posición
  • bajo alterado
  • acordes equivalentes
  • clasificación de los acordes según el ataque de sus notas
  • causas que influyen en la percepción de las disonancias
  • notas
  • referencias
  • bibliografía
  • véase también
  • enlaces externos

Intervalos musicales, mostrados sobre el pentagrama con la nota do como tono fundamental.
U = unísono (dos notas iguales)
m2 = de segunda menor
M2 = de segunda mayor (o segunda, simplemente)
m3 = de tercera menor
M3 = de tercera mayor
P4 = de cuarta perfecta o justa (o cuarta, simplemente)
TT = de tritono (de cuarta aumentada o quinta disminuida)
P5 = de quinta perfecta o justa (o quinta, simplemente)
m6 = de sexta menor (quinta aumentada)
M6 = de sexta mayor (o sexta, simplemente)
m7 = de séptima menor (o séptima, simplemente)
M7 = de séptima mayor
P8 = de octava perfecta o justa.
Con la segunda nota en la siguiente octava y manteniendo la tónica se genera el intervalo de novena, que equivale con una octava de diferencia al de segunda mayor, el de undécima, que equivale al de cuarta perfecta, el de decimotercera, que equivale al de sexta mayor, etc.
Progresión armónica de 6 acordes. Nótese que, en las notas del pentagrama, al acorde de sol con novena (G9) le falta la quinta y que al acorde de sol con novena y cuarta suspendida (G9sus) le falta la tercera.

En música y teoría musical, un acorde consiste en un conjunto de tres[3]​ Pueden formarse acordes con las notas de un mismo instrumento o con notas de diferentes instrumentos (incluyendo la voz humana) tocados a la vez. Formalmente, un acorde posee entre tres y siete notas de las ocho que componen una octava; las notas pueden pertenecer a la misma o a diferentes octavas. La distancia entre dos notas musicales se conoce como intervalo musical; los intervalos musicales, combinados, determinan los diferentes tipos de acordes. Cada tipo de acorde puede presentar como tono fundamental cualquiera de las doce notas musicales (do, do, re, mi, mi, fa, fa, sol, la, la, si, si). Este tono fundamental (también conocido como «nota fundamental», «fundamental», «nota tónica» o «tónica») determina la tonalidad del acorde y constituye la referencia para sus intervalos.

Las combinaciones de dos notas suelen llamarse díadas, las de tres, tríadas, las de cuatro, tetradas, las de cinco, quintíadas, las de seis, sextíadas, y las de siete, septíadas.

A una sucesión de acordes se la denomina progresión armónica. En una canción, o un tema instrumental, las progresiones armónicas determinan en líneas generales el camino que debe seguir la música de acompañamiento y, el que, en bastante medida, suele seguir la melodía principal, que por razones de armonía debe y suele adaptarse en cierto grado al fondo musical. Además, constituyen normalmente un elemento invariable entre diferentes versiones o variaciones, con los mismos o con diferentes instrumentos, de un mismo tema musical. Por ello, es típico «resumir» el acompañamiento de una canción en sus acordes básicos para luego poder interpretarla libremente al piano o la guitarra con dichos acordes como guía, sin perder la esencia de la composición, es decir, sin que esta deje de ser identificable. En sentido inverso, también es típico componer una canción para uno o varios instrumentos partiendo de la creación de una progresión de acordes.

Los acordes más complejos, de 5 o más notas, se utilizan con frecuencia, además de en la música orquestal, en géneros musicales como la canción melódica contemporánea, y, con especial frecuencia, en el jazz.